06 marzo, 2013

Hugo Chávez presente en los movimientos de liberación.





Uno de los factores principales de la aplastante victoria de Chávez ha sido la reducción de la pobreza. Esto es posible porque el gobierno retomó el control de la empresa petrolera nacional PDVSA, utilizando los ingresos petroleros no para beneficio de una pequeña clase de rentistas, como ocurrió con los gobiernos anteriores, sino para construir infraestructuras que hacían falta e invertir en servicios sociales que se necesitaban con urgencia. Durante los últimos diez años, el gobierno ha aumentado el gasto social en un 60,6%, (772.000 millones de dólares).

La pobreza no se define únicamente por la falta de ingresos así como la salud no se define tampoco por la ausencia de enfermedad. Ambos están correlacionados y ambos tienen una naturaleza multifactorial, es decir, están determinados por un amplio conjunto de procesos sociales. Para evaluar los logros reales de la Revolución Bolivariana de Venezuela durante los últimos 13 años, es indispensable revisar algunos de los principales datos disponibles sobre los determinantes sociales de la salud y la pobreza como son la educación, la desigualdad, el empleo, los ingresos, la atención sanitaria, la seguridad alimentaria y los servicios y protección social.

Uno de determinantes sociales de la salud es la equidad, y Venezuela es hoy el país de la región con el nivel más bajo de desigualdad (según el coeficiente de Gini), habiendo reducido la desigualdad en un 54% y la pobreza en un 44%. La pobreza ha pasado del 70,8% (1996) al 21% (2010) y la pobreza extrema se redujo del 40% (1996) a un nivel tan bajo como el 7,3% (2010). Cerca de 20 millones de personas se han beneficiado de los programas contra la pobreza, las llamadas “Misiones”. Hasta el momento, 2,1 millones de personas mayores han recibido pensiones de vejez, es decir, el 66% de la población, mientras que antes del actual gobierno sólo 387.000 recibieron pensiones.

La educación, determinante clave de la salud y la pobreza, es donde el gobierno bolivariano ha puesto un especial énfasis, asignando a ella más del 6% del PIB. La UNESCO ha reconocido que Venezuela está libre de analfabetismo y que es el tercer país de la región cuya población en mayor medida lee. El país es el segundo de América Latina y el quinto del mundo en tener proporcionalmente más estudiantes universitarios.
Por otro alado, la economía venezolana tiene una baja deuda, y reservas de petróleo y de ahorro muy elevadas; sin embargo, los economistas occidentales opuestos al presidente Chávez repiten hasta la saciedad que la economía venezolana no es “sostenible” y predicen su desaparición cuando los ingresos petroleros se acaben. Curiosamente, no lanzan esas nefastas predicciones sobre economías petroleras como Canadá o Arabia Saudita. Ignoran que la reserva petrolera de Venezuela (500 millones de barriles de petróleo) es la más grande del mundo y consideran que la inversión social de la renta petrolera es una pérdida o un empeño inútil. Sin embargo, durante estos últimos 13 años, el gobierno bolivariano ha estado construyendo una infraestructura industrial y agrícola que 40 años de gobiernos anteriores habían olvidado, y su economía sigue siendo fuerte incluso ante la crisis financiera global.

Fragmento de docuemento elaborado por elaborado por Carles Muntaner, profesor de Enfermería, Salud Pública y Psiquiatría en la Universidad de Toronto; Joan Benach, profesor de Salud Pública y Salud Laboral en la Universitat Pompeu Fabra, Barcelona; y María Páez Víctor, socióloga venezolana, especializada en salud y medicina. Aquí todo el documento-informe.

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